jueves, 29 de agosto de 2013

Virgo

Fuente: www.pandora-magazine.com
Virgo
22.ago.13 23:02
22.sep.13 20:44
(hora solar)


            Virgo. Tercer y último mes de verano. Debido a la merma de horas de luz, durante la noche comienza a enfriarse la tierra. Durante el día, en nuestro hemisferio, la temperatura sigue siendo elevada, siendo mayor la horquilla térmica en la tierra que en el aire o en el agua, y como la intensidad vital es el resultado del contraste, por Ley de Máximo y Mínimo, mientras que la muerte resulta de la anulación de las diferencias de nivel en el ritmo, la tierra es el elemento que realiza este mes un esfuerzo prevalente sobre los otros tres elementos para prolongar el esplendor de la vida. Las raíces tienen mayor potencia extractiva y de condensación; su actividad es mayor que la de cualquier otra parte de la planta. No en vano, Virgo es signo de tierra.

Fte: www.eshoroscopo.com
            En el organismo corresponde con el vientre, es por eso que así como el vegetal tiene su principal fuente de alimentación este mes en las raíces, los animales (entre los que nos incluimos, no os hagáis ilusiones) absorbemos las sustancias nutritivas a través de los intestinos. En los animales que no nos incluimos, los que más buscan alimento directamente de la tierra, su instinto les impele a buscarlo más en las partes hipogeas de las plantas (subterráneas: tubérculos, rizomas, raíces), que en las epigeas (aéreas: tallos, hojas, flores, frutos).

            Ahora ya para los humanos. Es el mes que más se va aprovechar una buena cura de raíces y tubérculos (zanahoria, remolacha, patata, nabo, rábano, chufa, cebolla, ajo…). Si no lo hacemos normalmente, es conveniente tomar aguas magnésicas, que impiden el estreñimiento, así como cualquier otro elemento natural enfocado a tal fin.

Fte: godisisascending.worpress.com
            Vivos y activos en la juventud, los nativos de Virgo aprenden con ligereza, asimilando los conocimientos con más facilidad y menos esfuerzo que los de otros signos. Es el signo 6º, y tiene afinidad con la casa 6ª, la correspondiente a la salud y enfermedad, por lo que son más proclives a padecer hipocondría, y si se cronifica la enfermedad les falta la energía suficiente para salir de ella. Por el contrario, los que se obsesionan por la salud sacan de su dieta los cadáveres animales, mostrando gran interés por la dietética.

Fuente: www.wallpaperswala.com
            Durante este mes se dará el máximo descanso al intestino, haciendo ayunos más prolongados y frecuentes, refrescamiento abdominal en semicupio (bañera para tomar baños de asiento), dietas más laxantes que de costumbre. En su conjunto, esta forma de conducirse en este mes, influirá muy positivamente en el sistema defensivo (SRE: Sistema Retículo Endotelial), favoreciendo la simbiostática (equilibrio hepático, esplénico, y de floras intestinal, pulmonar, cutánea, genital y pilosa), vigorizando los núcleos medial, anterolateral y lateral. En cualquier signo, la falta de ejercicio afecta al peristaltismo intestinal retrasándolo, lo que influye más en los nativos en Virgo.

Fuente: www.adelaferrer.es
            En heliostática (equilibrio a través del sol), observaremos los baños de sol en vientre durante la 6ª hora solar. Los virgos con exceso de peso se beneficiarán con las prácticas de sunyak (espera sin volver a inspirar tras una expiración profunda); por el contrario, los asténicos deberán hacer lo contrario, es decir, el kumbak (retención del aire tras una inspiración profunda). Cuando se realicen respiraciones en cuatro tiempos, la inspiración (purak) se realizará prolongada y profunda, y la expulsión (rechak) se hará brusca, rápida y enérgica. Tras cada serie será conveniente masajear la zona ventral siempre en el sentido de las agujas del reloj.

            La personalidad de Virgo está representada por un libro abierto en el seno de la naturaleza, símbolo de castidad, servicio, comprensión e ideación. Su misión en la vida es conservar en su pureza los principios que facilitan la reproducción de los seres y hacer útil la economía de los valores y los esfuerzos. A fin de poder llevar a cabo todo eso, trae de serie:

Fte: violetadedios.wordpress.com
            Carácter recto y fundamentos rígidos; imaginación activa, calculadora y previsora; actitud seria, concisa y apegada a la tradición; temperamento leal, pero irritable con facilidad; emotividad discreta y generosa; disposición sensitiva, preocupada e impaciente; juicio intuitivo, derecho en los medios y en los fines, pero variable; capacidad eficiente, moderadora y conservadora; valor cívico en las idea, pero timidez en los sentimientos; actitud refinada, delicada y sumamente cauta. Espíritu contemplativo, reservado y un tanto escéptico; intelecto bien regulado, con especial capacidad para identificarse con la parte utilitaria de las cosas; lenguaje decoroso, aunque en ocasiones hiriente; afectos delicados, serenos, incluso pudorosos y hasta aristocráticos; inclinaciones emotivas prudentes, de lealtad y responsabilidad; deseo de pureza, exclusividad y singularidad; costumbres metódicas; un tanto inconsciente en el aprecio por las cosas, pero perseverante en el esfuerzo por conseguirlas. El signo está regido por Mercurio, el planeta de la razón, la expresión y de la destreza, lo que le aporta unas ciertas dotes para la elocuencia y la escritura. Pero como siempre decimos, que nadie se angustie por no verse en este espejo, más bien son los valores de más fácil desarrollo en este signo que en cualquier otro.

Fte: como-enamorar-a-un-hombre.com
            Son muy analistas, y ante cualquier situación es importante para ellos el qué, el cómo, el cuándo, el dónde y el por qué, lo que les hace excelentes y sagaces investigadores.

            En el terreno de lo mítico, según Hesíodo, Virgo (también llamada Astrea) era la hija de Zeus y Temis, siendo diosa de la justicia. Cuando terminó la edad de oro y los hombres desafiaron su autoridad, regresó disgustada al firmamento. Y en el místico, su inclinación por escudriñar en ese Libro de la Naturaleza Viviente, y la curiosidad que le infiere sus dotes investigadoras les puede llevar a ser unos muy buenos estudiosos de los mecanismos que rigen la Vida, guardando estrecha relación entre lo macro y lo micro.

            Bien amig@s. Así son ell@s y así hay que quererl@s. Muchas felicidades a l@s Virgos y que este tránsito os sea propicio a tod@s vosotr@s.

            Fuente texto: recopilación apuntes Antroponomía y Vitacultura.
            Fuente ilustraciones: la que se indica en cada imagen.
                 

Las lunas de este mes de Virgo, son (hora solar):
·         Menguante, en Géminis.            Miércoles, 28 de agosto, a las 09:36
·         Nueva, en Virgo.                         Jueves, 5 de septiembre, a las 11:37
·         Creciente, en Sagitario.            Jueves, 12 de septiembre, a las 17:10
·         Llena, en Piscis.                         Jueves, 19 de septiembre, a las 11:14

     
Fuente: www.horoscoposytarots.com





Ibón de Ip

IXOS MONS
Ibón de Ip (2.115 m)
Domingo, 18 de agosto de 2013


          Otra ocasión para juntarnos un puñado de amigos y socios del CP Mayencos y cumplir con el programa de su Sección de Montaña. Hoy toca ir al ibón de Ip, un paseo matutino en el que disfrutamos del monte tras una jornada de lluvias incesantes. Seguro que nos vamos a beneficiar de ello. Y los que nos vamos a beneficiar somos Joserra, Cris, Rafa, Carlos, Mª Jesús y servidor picapedrero.

Barranco de Ip
            Ayer cayó la mundial por aquí. El monte está espléndido y agradecido de todos esos dones. También nosotros. La mañana dice un poco fresca, pero pronto el caminar nos va templando. Aunque inicialmente habíamos pensado subir por el paco y bajar por la solana, creo que es mejor hacerlo al revés, siempre se irá mejor por la cara norte al mediodía. Y así hacemos. Poco más de las 8 y media y nos ponemos en marcha.

          Al poco de salir del puente por el Camino de Santiago, en dirección al Somport, nos encontramos con el cartel que nos indica los dos caminos. Tomamos el ancho, el de la pista, que enseguida se hace senda jacobea, pero que dejamos a la izquierda, para cruzar el barranco y meternos ya en el bosque, cuya pendiente ofrece un poco de resistencia al principio. El camino va evitando en lo posible una fea trocha, de hecho, veo que hay un nuevo tramo recuperado, que lo hace más cómodo y bonito.

Subida por la solana
            Al cabo de hora y media salimos del bosque, y entre claros vamos cruzando los barrancos que bajan de las laderas de los Tronqueras, que junto a la Moleta y a la Pala de Ip, cierran el circo por el norte. Dos horas y media largas para alcanzar ya la blanca casa, primera construcción recuperada de las obras del embalse, y en poco ya damos vista al herboso talud de la presa. Total, tres horas justas para llegar.

            El ibón de Ip nos recibe calmo pero alegre, se deja querer por esos rayos de un sol que ve amenazado su estar con nosotros. Según veníamos subiendo, íbamos viendo cómo entraban nubes de evolución por Lecherines, nubes que iban llamando a más y más. Por aquí también, pero nos dejan comer tranquilos, incluso reposar un poco. El monte siempre es buen escenario para hacer proyectos de monte, se presta, pero no habría vida suficiente para hacerlos todos, pero sí, hay que hacerlos, porque alguno siempre se desarrolla. El de hoy es venir aquí a hacer noche y subir al Collarada por la norte. Veremos.

Pequeños regalos
            Emprendemos el regreso cogiendo el sendero del paco, un camino que a pesar de estar bien señalizado en general, no está exento de tramos pedregosos en los que hay que ir muy atento para no desatinar. Incluso los hay incómodos, pero se compensa con creces al entrar al bosque, pasando por esos campos de la Besera, con su cabaña de las llamadas de falsa cúpula, que abundan por estos valles. Hablábamos del bosque, y hay que hacerlo, porque el camino es delicioso, nada que ver con el del otro lado. En alguna ocasión lo he recorrido solo, pero aunque así sea te sientes acompañado. Todo respira, todo siente, todo te habla, todo te escucha. Es formidable.

            Si la subida la hemos hecho en tres horas, la bajada la hacemos en dos, de modo que cinco horas en total, para un recorrido de 16,7 km, y cerca de 1.100 metros de desnivel positivo acumulado. Pues eso, cinco horas de auténtico placer, con buena compañía, y por buen recorrido, en una mañana que al final se ha portado. Gracias a todos y a todo.
           

Montes Tatras, el techo de Eslovaquia y II

AQUERAS MONTAÑAS
TRAVESÍAS VARIAS JORNADAS
Montes Tatras, el techo de Eslovaquia y II
Miércoles 7 a lunes 12 de agosto de 2013


            Miércoles, 7 de agosto. Cuarta jornada de monte. Y última en los Altos Tatras. La más espectacular, al menos en lo que se refiere al punto de arranque y regreso, que es el emblemático Strbské pleso, que aglutina una gran urbanización en sus orillas como centro invernal de primer orden. Estamos pues ante una circular que subiendo por el Mlynicka dolina, o valle del Molino, bajaremos por el Furkotsky dolina, haciendo el cambio de valles a través de un collado de espectacular acceso, el Bystré sedlo, o Asiento del Cabrón. No preguntéis. El cordal donde se sitúa tiene la particularidad de que es una gran divisoria de aguas a nivel continental, pues las que bajan del valle de subida vierten al Danubio, que es cuenca del mar Negro, y las del valle de bajada finalmente van al Báltico. Unas sureñas y otras norteñas.

 

Preparativos para el collado
          La mañana comienza con los calentamientos y estiramientos de rigor. Atravesamos las instalaciones de la estación invernal, donde destacan los trampolines de saltos, construidos para los mundiales de 1970. Como siempre, los primeros compases son por bosque, hasta que salimos al encuentro de una reata de lagos, pero antes pasamos frente a una famosa cascada, la  Skok vodopád, o cascada del Salto. Tres horas y media hasta el último lago de subida, el Capie pleso, que hace de arranque para la dura subida al collado ya mencionado, cuyos últimos pasos están provistos de cadenas, por las que todos pasamos con nota. Habría opción de hacer un pico desde aquí, pero finalmente Benito lo descarta. Bien, ya tenemos la vista del valle de bajada, el Furkotsky, que también alberga lagos en su seno. En uno de ellos, en el Vysne Wahlenbergovo pleso paramos para hacer la comida del día, otros dos pequeños mini bocatas al amor de unas ensaladas de circunstancias. Pero qué rico nos sabe todo, xD.

  

Espléndidos Tatras
          Y en poco más de dos horas, acompañados de unos despistados tres cerditos, siete enanitos, una cenicienta, otra blancanieves, y no sé cuánta gente más, que no paran de cambiarse de cuento, nos presentamos de nuevo en el punto de partida, en ese Strbské pleso en cuyas orillas se ha desarrollado todo este tinglado de turismo invernal. La pivo de la tarde, el Mariano, la llegada al Reitmayer, en fin, lo habitual. Otro día más de montañas, collado y lagos, y mucho sol, mucho aire, y muchas cosas más, que nunca agradeceremos lo suficiente. Distancia: 18 Km. Tiempo total: 10h. En movimiento: 6h 15'. Desnivel positivo acumulado: 1.050 m. Negativo: 1.050 m.

Collado del Cabrón, con Lola


San Bruno
          Jueves, 8 de agosto. Quinta jornada de monte. Cambiamos de macizo, atravesamos parte de esta depresión para acercarnos a los Bajos Tatras. Nos vamos a Podlesok, principal entrada al llamado Slovenský Raj, o Paraíso Eslovaco, otro Parque Nacional, y es que no es para menos, porque alberga una considerable concentración de barrancos, algunos de ellos equipados para poder discurrir por su seno. Concretamente, es el Sucha Bela el que nos apretamos, a base de buenos tramos de cadenas y de interminables escaleras. Bueno, es otra forma de pasar el día, no siempre vamos a estar colgaos por ahí… Cerca de dos horas y media salvando dificultades en forma de artificios y las naturales propias de los troncos que va arrastrando el barranco en sus horas altas.

En el barranco Sucha Bela
            Salimos ya a una pista forestal, como todas tediosa, pero en sombra, que nos lleva al cabo de otra hora y media larga hasta el refugio de hoy, que se llama Klastorisko, donde aprovechamos para comer. Junto a él se encuentran las ruinas de un viejo monasterio cisterciense, que un San Bruno tallado en madera se encarga de indicarnos. Y en poco más de una hora de nuevo al punto de partida, donde nos recoge Mariano para llevarnos a Poprad y pasar un rato de tiendas, ahora sí, de tiendas. Reitmayer, a cenar y a dormir. Distancia: 15 Km. Tiempo total: 6h 35’. En movimiento: 4h. Desnivel positivo acumulado: 510 m. Negativo: 510 m.
Recorriendo el barranco


Despedida de Reitmayer y su casera
            Viernes, 9 de agosto. Sexta jornada de monte. Bien que hemos estado estas últimas siete noches aquí, y bien que nos han tratado. Foto de despedida con la casera y al bus amarillo, que nos cambiamos de Tatras. Ahora toca a los más occidentales, a los pequeños, a los llamados Mala Fatra, y antes de llegar al nuevo alojamiento tenemos el escenario en el que vamos a actuar hoy. Se llama Spálená, y a pesar de estar a escasos mil metros, está dotado de una estación de esquí. Por estos lares, lo que pierden en altitud, lo ganan en latitud. Estamos en el Parque Nacional Malá Fatra, creado en 1988.

En el Rohácsky vodopád
            Una pista asfaltada sirve para dar los primeros miles de pasos. Pronto nos desviamos para visitar un gran salto de agua, el llamado Rohácsky vodopád, lo que nos obliga a volver sobre lo andado, para salir al valle principal y encaminarnos hacia la subida a los lagos del mismo nombre, que van numerados del uno al cuatro, pero que al cogerlos de bajada pasaremos por ellos de forma inversa. Como hora y media hasta el collado, que al contrario que otros, es una amplia plataforma que alberga a este cuarto lago, que anda por los 1.720 metros de altitud, siendo nuestra máxima altura de hoy. En llegando a él parece que la situación atmosférica que se iba configurando en la subida va confirmando las ganas que tiene de sorprendernos con una buena ‘ruchada d’aigua’, y lo hace, pero es más el aparato eléctrico que la lluvia, y no sé qué es peor.

Imposible reflejarnos, no estamos
preparados para tanta pureza
            Bueno, pues poco más, visita sin detenerse no es visita, así es que hola, buenas y adiós en los otros tres lagos que nos encontramos bajando, y llegada a la pista forestal asfaltada, a la altura del chata Zverovka, y en poco menos de otra hora, de nuevo al punto de partida. El agua que se ha ido dosificando desde el primer lago por el que hemos pasado, se ha cansado de hacerlo, cayendo sin talento justo al llegar nosotros al refugio, que aprovechamos para abrigarnos un poco y hacer la comida. Otra hora y media más de bus median hasta nuestro destino de hoy, Stefanova. Nos albergamos en la chata vo Vyhnanej. Sigue jarreando agua, si no que se lo digan a los asistentes a un festival de heavy metal, que alguno debe seguir haciendo rafting todavía.

Subiendo a los lagos Rohácsky
            Aquí no hay negociación posible, y para dos noches que quedan, pues eso, que la cena a las 7. Toda la tarde cayendo agua sin parar, y rayos sin conocimiento. Tras la cena, sin flotador ni nada, pero con agua por encima del tobillo, nos atrevemos a cruzar a unas decenas de metros en el exterior, a una cabaña en la que hay un grupo de jóvenes que resulta ser una convivencia de fin de semana de una empresa de Krakovia dedicada a los RRHH. Sin contar esa incursión, los datos de hoy: Distancia: 14,4 Km. Tiempo total: 4h 50’. En movimiento: 4h 10’. Desnivel positivo acumulado: 720 m. Negativo: 720 m.
El cuarto Rohácsky, nuestra cumbre de hoy


Adentrándonos en el barranco Diery
            Sábado, 10 de agosto. Séptima y última jornada de monte. Y laurentina. Tras una noche de espanto sale una mañana envuelta en nieblas, con un ambiente más que otoñal. El programa de hoy era ascender un barranco y subir un pico cercano, pero al tratarse también de estar equipado con artilugios metálicos y seguir el tiempo así, los padres de la patria lo desestiman, de modo que barranco y… visita a Orava, que estaba prevista para el día en que llegamos aquí y no la hicimos por falta de tiempo.

Cuando el bosque habla
            Despedimos ya a Mariano, y nos disponemos a hacer el barranco, que lo conseguimos en apenas hora y media. No es tan espectacular como el del Paraíso Eslovaco, pero también tiene su puntito. Piedra caliza descompuesta, que nos permite ir asomándonos a algún mirador para ver nuestra progresión. El regreso por bosque, por bosque encantado, en una atmósfera súper otoñal, que nos hace extremar si cabe el respeto al pasar por entre tanto ser que tanto bien hace a la humanidad y a su casa. Al mediodía ya estamos de vuelta en nuestra chata. Comida en la cabaña, y a las furgonas, que ya ha vuelto Peter.

            En una hora nos presentamos en Orava para visitar su castillo. Impresionante, nos cuesta más de tres horas la visita. En este lugar se rodó en 1922 la famosa película Nosferatu, una obra maestra del cine mudo: http://www.youtube.com/watch?v=rcyzubFvBsA. Y poco más, de vuelta al redil a preparar el petate y la mochila, que mañana nos vamos. Snif. Snif.
Castillo de Orava


Castillo y ciudad de Trencin
            Domingo, 11 de agosto. Primera jornada de tránsito a la vuelta. Hoy amanece el día que tenía que haber amanecido ayer, porque claro, entre un pico y un castillo, no hay color, entre otras cosas porque al Nosferatu ese también te lo puedes encontrar en cualquier sitio. En fin, las cosas son como son. Dejamos estas montañas, que han servido para estar más cerca de todo aquello que las sustenta, y lo hacemos con unas raras sensaciones, entre duelo y agradecimiento. Hoy vamos camino de Bratislava, en donde pernoctaremos, pero antes hacemos una parada en Trencin, donde visitamos, cómo no?, su castillo, dando un repaso a la leyenda de Fátima, leyenda de amor, claro; y luego, tras tomar una ligera pero exquisita comida en el hotel Elizabeth, recorremos la ciudad.

Comiendo en el Elizabeth
            En Bratislava, un par de horas libres para tratar de ver lo que no vimos en la estancia anterior, lo que conseguimos en gran medida gracias al plano y sentido de la orientación de Fernando. Unos hipnotizadores destellos del sol en un pletórico Danubio nos llevan de nuevo al encuentro con Ondrej y Peter, que nos llevan a cenar al hotel, en cuya culminación hacemos las despedidas oficiales. Todo ‘mu bueno y mu abundante’, todos muy contentos con cómo ha transcurrido todo, y muy satisfechos de nuestra estancia en las montañas. Ondrej nos sorprende a todos con un sencillo pero emotivo colgante de una edelweiss, y por nuestra parte, le imponemos sendos pins de Esbarre, Stadium Casablanca y del CP Mayencos. Y como nos hemos portado bien, volvemos a la ciudad, para visitar la Bratislava 'a la nuit'. Con un par de horas nos conformamos. Vuelta al hotel.
El sol navega por el Danubio


El 'tito' Mozart
            Lunes, 12 de agosto. Segunda jornada de tránsito a la vuelta. En una hora nos presentamos en Viena. Son las ocho y media, y tenemos hasta las dos para empaparnos de la monumentalidad de esta histórica ciudad europea. Las furgonetas se quedan en un aparcamiento próximo a una estación de metro, la que aprovechamos para ir al mismísimo corazón vienés. Es tanto y tanto lo que se quiere ver en tan poco tiempo, es tanta la ansiedad que genera que no sé si se aprovecha bien el tiempo. Hacemos lo que podemos, y terminamos el periplo en un wok, donde la internacional cocina japonesa es pasto de nuestras ‘jambres’.

Catedral de San Esteban de Viena
            Algo antes de la hora pactada nos presentamos en las furgonas, y en media hora al aeropuerto. Despedida final de Ondrej y Peter, y a la terminal para los trámites habituales. No son las ocho cuando llegamos al Prat, donde nos despedimos de Benito y de Fernando. Al resto nos está esperando otro microbús, gentileza de Aragón Aventura, que nos lleva a la Estación Norte, y que por poco no podemos adelantar el billete de vuelta, de modo que hasta las once de la noche lo invertimos en unos bocatas que, por cierto, daba la impresión que los pedíamos en eslovaco. Autobús, y poco más, que concluye en casa este largo día de 27 horas.
 
Aeropuerto del Prat

            Como conclusión, hemos recorrido más de 100 km por estas montañas, permaneciendo en ellas más de 50 horas, de las que 33 han sido de actividad; con más de 11.000 metros de desnivel acumulado; y casi, casi, otro tanto subiendo y bajando castillos... Pero eso, siendo importante queda ampliamente superado por lo gratamente sorprendidos y encantados que hemos venido de nuestra estancia en los montes Tatras, y que nuestro deseo es que cada uno haya sido capaz de adquirir lo que más necesitara. Por nuestra parte ha sido mucho y muy bueno. Gracias a todos los que lo han hecho posible.


El reportaje completo de fotos, en: https://picasaweb.google.com/chematapia/Tatras#

Las crónica previa de José Luis, otro tatrero, en: http://viejamochila.blogspot.com.es/2013/07/eslovaquia.html

Y finalmente, las fotos de Javier Lacadena, otro tatrero: https://picasaweb.google.com/102721726042164179743/Tatras2013P


Montes Tatras, el techo de Eslovaquia I

AQUERAS MONTAÑAS
TRAVESÍAS VARIAS JORNADAS
Montes Tatras, el techo de Eslovaquia
Jueves 1 a martes 6 de agosto de 2013


           En un mundo dual como el nuestro, las montañas se prestan para hacer una analogía con el triángulo equilátero inferior de la Estrella de David, ese que apoya su base en el suelo y apunta su vértice hacia arriba. Así son ellas, apuntando hacia lo alto, en busca de la divinidad, y entrecruzándose con su triángulo hermano cuya dirección canaliza las energías que vienen de lo más alto. Así son ellas, interactuando sus propias energías telúricas con las cósmicas que fluyen del espacio. Así son ellas, albergando los ricos bosques a sus pies, depositarios de ese prana, de esa energía vital fruto de ese intercambio. Así son ellas, que permiten nuestro acercamiento en pos de la serenidad, en pos de la tranquilidad, en pos del silencio, en pos de la sabiduría, en definitiva.



Estrella de David
           Sí, así son ellas, custodiando nuestros sueños, aupándose para estar más cerca de su patria. De firme roca, azotadas por los vientos, los soles y las aguas, conservando la esencia de todo ello para nuestro deleite, para nuestra humildad, para nuestra admiración, y para contribuir en gran medida al aprendizaje en nuestro deambular por este rincón del Universo. Un afamado montañero de la antigüedad dijo que las montañas se suben porque están ahí. Con el debido respeto, hoy podemos decir que no es sólo por eso.

Torre de la iglesia de
San Martín, en Bratislava
            Nos extenderemos más en una de esas publicaciones de más empaque, aunque no sean fáciles de terminar de elaborar. Pero podemos empezar diciendo que la buena experiencia mantenida con ese numeroso grupo con el que recorrimos parte del Valle d’Arán, nos ha animado a aunar de nuevo esfuerzos para patear lo más significativo del Tatras, ese extremo más occidental de la cordillera de los Cárpatos.

           Sí, el Tatras es mucho Tatras, y lo cierto es que nos costó entenderlo, que si el Alto, que si el Blanco, que si el Bajo, que si el Mala… pero creo que ya lo tenemos claro, entre otras cosas porque en mayor o menor medida los hemos visitado todos. Lo escarpado del terreno denota una cordillera joven, aunque bien es cierto que el granito es un material duro, hay crestas, cordales, aparentemente infranqueables.

En la Intermodal de Zaragoza comienza un largo día

           Jueves, 1 de agosto. Primera jornada de tránsito a la ida. La historia parte de una trasnochada con sabor a madrugada, en la que el grueso del grupo, formado por 8 personas, nos reunimos en la Intermodal de Zaragoza para tomar un autobús que nos lleve hasta la estación de Sants, y de allí un tren de cercanías nos acerque, valga la ‘rebundundancia’ hasta el Prat. En Sants se nos une Fernando, y en el aeropuerto lo hace Benito, el guía de alta montaña que nos proporciona Aragón Aventura, organizadora del viaje. Todos juntos ya, y a la espera de embarcar, nuestra Sta. Piedad nos impone la cinta de la Virgen del Pilar, una medida barrada que nos acompañará durante los próximos días y noches.

            Tránsito aéreo hasta Viena, donde nos recoge Ondrej, el responsable de la agencia local, guía turístico y amante y buen conocedor de estas montañas, quien junto a Peter, muy ligado también a este mundillo, nos recogen en dos furgonas para llevarnos ya de tiro a Bratislava. Poco o nada vemos de Viena, sólo a través de los cristales. A la vuelta. Veremos.

Puente Nový Most, en Bratislava
           Bratislava es una de esas ciudades que se deja mecer a orillas del Danubio. Un Danubio que luce esplendoroso en un día que andamos gastando como un hermoso regalo. Un Danubio que acoge dócilmente a unos grandes barcos con el único cometido de transitarlo con ávidos viajeros de los cruceros fluviales. Bratislava, sí. Bratislava es monumental. Bratislava ha hecho, y sigue haciendo verdaderos esfuerzos para cortar esos lazos que todavía la retienen de los oscuros años del soviet, y que se bate entre esos viejos, sucios y feos edificios y los señoriales que se esfuerza en mantener. Tiempo y paciencia, es lo que necesita, por no hablar de dinero, mucho dinero. Una breve vuelta por el corazón de la ciudad, antes de comer, es lo que nos da cuenta de todo ello.

Esculturas urbanas
            Tras comer en un mesón de la cerveza fuera de programa, pero que nuestros organizadores, amablemente, han incorporado, retomamos ese paseo por los alrededores, contemplando el ir y venir de las gentes, las calles, plazas, fuentes, edificios, y más edificios. Sus callejas estrechas, con rancio sabor a antaño. Vemos la catedral de San Martín, cuya torre ostenta esa corona de 300 kg, que con orgullo le dice al mundo a 85 metros del suelo, que han sido coronados 19 monarcas húngaros. El castillo, declarado Monumento Nacional Cultural en 1961, se alza altivo en una loma con raíces en la prehistoria, albergando el Museo Nacional Eslovaco. Desde su entorno se domina visualmente lo que llaman el ‘ufobridge’, o puente del ovni, por la forma de platillo volante en la que culmina una estructura vertical, que sirve para asir unos largos tirantes, y cuyo nombre oficial es el de Nový Most, y que separa, o une, según se mire, la ciudad antigua con el barrio de Petržalka, y los arrabales construidos en la época de dominación soviética. Tras algo más de callejeo, nos trasladamos al hotel Barónka, donde nos albergamos esta noche, y lo haremos en la de la vuelta. Pronto tenemos que acostumbrarnos a los horarios, la cena es a las 7.

Vlkolinec
            Viernes, 2 de agosto. Segunda jornada de tránsito a la ida. Ondrej y Peter nos trasladan hacia sus tierras, hacia los pies del Tatras, hacia la región de Poprad… Pero antes, visitamos Vlkolinec, un antiguo poblado de ganaderos, habitado en época estival para la confección de sus quesos, y que hoy en día es un reclamo turístico. Se trata de una agrupación de 40 ó 50 pequeñas casas de madera, adornados sus jardines con profusión de grandes esculturas aprovechando viejos troncos de árboles. La raíz ‘vlk’ significa lobo, y ya se puede entender el por qué. El conjunto, dotado también de iglesia bajo la advocación de la Virgen María, está declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1993.

Nuestra llegada al Reitmayer
            Hora de comer, y lo hacemos en un parador de carretera, con un cuidado sabor invernal. Finalmente, tras pasar por Poprad, que inicialmente iba a albergar nuestros huesos, un cambio de última hora ha hecho que avancemos más en esa aproximación a las montañas y nos alojemos a unos pocos kilómetros, en el Nový Smokovic, concretamente en la llamada Fonda Reitmayer. Un hotelillo pequeño por fuera pero grande por dentro, que cubre todas nuestras expectativas con creces. Una verdadera delicia de sitio y entorno, entre floridos jardines, mediando entre los Altos Tatras y la depresión del río Váh, que los separa de los bajos. Con el paso de los días, nos daremos cuenta de la amabilidad de sus gentes y de lo bien que hemos estado en este lugar. Un gran acierto, sí señor. Tiene un edificio contiguo con apartamentos, y en uno de ellos se cobijan los dos matrimonios oficiales. Los otros tres, los temporales, lo hacemos en el principal. Con Javier nos ha tocado el gallinero, tres pisos para ir aclimatando, pero un ‘buhardillón’ tremendo, que porque no jugamos al fútbol, porque hasta la moqueta es verde.

            Negociamos la hora de la cena, y conseguimos retrasarla a las 8 para todos los días, todo un logro. Hasta entonces, una breve toma de contacto por el pueblo, por su zona comercial, y con sus baretos, que no nos es fácil encontrar uno con sitio para echar una cerveza 10 sedientas ‘gorgas’. A cenar y pronto a dormir, que mañana comienza lo bueno. Peter se nos va, y no lo volveremos a ver hasta los últimos días.

Nový Smokovic


Zelenom plese
            Sábado, 3 de agosto. Primera jornada de monte. De toma de contacto. La mayor parte de esta singular cordillera es de granito, pero tiene una zona, la más oriental, que es caliza, y por ello la llaman los Tatras Blancos, o los Belianské Tatry, en paisano, y hoy va a ser el día que más próximos vamos a estar de ellos. Se nos incorpora un colaborador nuevo, Mariano, que con su microbús amarillo en el que cabemos todos nos va a hacer el servicio de aproximación diario a la base de las montañas. Hoy lo hace a un lugar llamado Biela Voda, donde encajamos el primer impacto, y es el producido por unas enormes calvas arbóreas en el seno de un frondoso bosque, y nos explica Ondrej que se debe a un tornado ocurrido en 2004. Nuestras pesquisas posteriores nos han llevado a informarnos de que fue en la tarde del viernes 19 de noviembre de ese año, y que afectó a 24.000 ha del Parque Nacional del Tatras, quedando bien reflejado en este vídeo de la Televisión Eslovaca: http://www.youtube.com/watch?v=ScOkCQiAexU, causando innumerables pérdidas tanto económicas como ecológicas.

Multicolores Tatras Blancos
            Con Benito al frente, marcando un paso cansino para comodidad de todos, nos adentramos en el bosque, o lo que queda de él. En dos horas y media nos presentamos en el primer lago, el llamado Zelenom plese, o Lago Verde, en el fondo de una preciosa cubeta, al pie de un espectacular circo rodeado de grandes cumbres. A sus orillas, un refugio, en el que hacemos una breve parada. En una hora escasa cambiamos de cuenca y nos presentamos en el Velke Bielo plese, o Gran Lago Blanco, donde nos acomodamos para echar un bocado y admirar esa porción de Tatras Blancos, sí, los calizos. Los 1.610 metros de altitud de este precioso lago es la cota más alta de hoy, por lo que nos sabe a cumbre. Hora y media más entre exuberante vegetación nos deja en la chata Plesnivec, un refugio lleno de gente, en el que tardan para servirnos la piva de turno (cerveza). Seguimos bajando, encontrándonos más zonas de enormes árboles abatidos por una enfermedad. Sones de jotas se enredan entre ramas de pinos, abetos y alerces. A las cinco de la tarde damos con nuestros huesos en el autobús amarillo de Mariano, que nos recoge en Tatranska Kotlina y nos deposita en nuestro Reitmayer particular. A partir de ahí, el ritual que se hará habitual, ducha, colada, cerveza, cena… y a dormir pronto. Para el que le gusten los datos, como a mí, los daremos todos los días. Distancia: 20,7 Km. Tiempo total: 8h 30'. En movimiento: 5h 40'. Desnivel positivo acumulado: 820 m. Negativo: 970 m. Aunque es bien cierto que los dos GPSs no se ponen muy de acuerdo… bueno, nada de acuerdo, igual es porque hay algún satélite soviético porculizando por ahí.
Vuelta con sabor a cima


El Velické pleso se queda atrás
           Domingo, 4 de agosto. Segunda jornada de monte. Hoy empezamos de distinto modo, y lo hacemos tomando un tren que recorre la cordillera en paralelo, no adentrándose en ningún valle, como lo hace el canfranero. Lo tomamos en el apeadero cercano de Sibír, que traducido literalmente es Siberia, y por qué será? En poco nos lleva hasta Tatranska Polianka, donde nos recogen un par de todoterrenos que nos acercan hasta otro lago, el Velické pleso, donde se refleja un poco agraciado edificio que alberga el hotel Sliezsky. Comenzamos ya a andar desprovistos de bosque, aunque sí que es cierto que abundan unos pinos bajos, como si fuesen arbustos, pero que no nos hacen sombra, aunque de momento tampoco hace falta. Vamos dejando atrás el lago, acercándonos a unos murallones de roca. Más subida, y más apertura de valle. Ya vemos el fondo del circo. Ya vemos el collado de los Polacos. Ya vemos el Dihe pleso, o Lago Largo, en el que no nos detenemos, haciéndole la promesa de hacerlo a la vuelta.

Comenzando el tramo de cadenas
            Hoy es día de cumbre, y nuestras botas parecen saberlo. Van más alegres, no sé, más animadas, porque saben además, que antes de eso tienen un divertimento especial. Hay una zona equipada con cadenas y alguna escala, para ayudarnos a alcanzar el llamado Polsky Hreben, que lo hacemos al cabo de dos horas y media desde el arranque. Ante nosotros, en la otra vertiente, más lagos, más montañas, y al cabo del segundo cordal, Polonia, de ahí el nombre del collado. En poco más de media hora alcanzamos el Vychodna Vysoka peak, que con sus  2.428 metros es la cota más alta de hoy. Y ya se sabe cómo terminan estas cosas. A bajar. Y lo hacemos hasta las mismísimas orillas del Lago Largo, donde paramos a dar buena cuenta de las viandas que nos preparan diariamente en el Reitmayer. Amenizados por la presencia de una buena cabaña de sarrios, terminamos con lo nuestro poniendo de nuevo los pies en el camino de vuelta, que en este caso no va a concluir en el punto de arranque, no, sino que vamos a continuar bajando por el valle, pero burlando la pista asfaltada gracias a un camino lateral, que en hora y media nos deja en Tatranska Polianka, donde nos espera Mariano. Los datos de hoy son: Distancia: 13,4 Km. Tiempo total: 9h 20'. En movimiento: 5h 35'. Desnivel positivo acumulado: 760 m. Negativo: 1.450 m.
En la cumbre del Vichodna Vysoka (2.428 m) (foto de Javier)


Subiendo al Velké Hincovo pleso
            Lunes, 5 de agosto. Tercera jornada de monte. Los nativos se siguen sorprendiendo de la cantidad de días que llevamos sin mojarnos. Lo cierto es que nosotros también, porque veníamos advertidos de que son frecuentes las lluvias por aquí. Aguantamos de momento, aunque las tardes lo vienen anunciando. Hoy nos deja Mariano junto al apeadero del Popradské pleso, lago que tenemos ligeramente apartado de nuestra ruta, pero que iremos de propio a visitar a la vuelta. Casi una hora nos cuesta andar ese trozo de pista asfaltada. A partir del cruce, cambio de registro, de nuevo los bolos de granito vuelven a adquirir protagonismo. Nos vamos metiendo en otro magnífico valle de este Parque Nacional, y en tres horas y media desde la salida nos presentamos en el Velké Hincovo pleso, o Gran Lago, que con sus 20 Ha de lámina de agua es el mayor lago de alta montaña del país.

Collado y pico del Cobre
            Aquí ya tenemos a la vista nuestro siguiente objetivo, y el siguiente y último, también. Son el Koprowski hreben y el pico del mismo nombre, del Cobre. La subida al collado, a pesar de las apariencias, es muy cómoda, y descubre nuevos lagos escondidos tras crestas contiguas. En cuarenta minutos lo alcanzamos, y en cincuenta más la cumbre, que no se muestra muy hospitalaria con nosotros. De hecho es el punto más alto de un cresterío muy roto, y apenas hay sitio para acomodarnos. Como compensación, la vista es impresionante. Estamos a un cordal de Polonia, pero los montes, que no entienden de eso se muestran francos, a nuestro servicio y para nuestro disfrute físico y psíquico. La nubes de evolución van creciendo, y cada día más y antes. No nos
Tatras. Impresionante Tatras
entretenemos demasiado y emprendemos la bajada. De nuevo al collado y al Gran Lago, a echar un bocado. En hora y media alcanzamos la pista asfaltada, y en consecuencia la entrada al Popradské pleso, en cuyo refugio damos buena cuenta de unas buenas jarras de cerveza. Es la recompensa del día. En otra hora vemos a Mariano, que nos arrima al Reitmayer. Otro día más, y otro día menos. Distancia: 19,8 Km. Tiempo total: 10h 15'. En movimiento: 7h 20'. Desnivel positivo acumulado: 1.150 m. Negativo: 1.150 m. Sin contar, claro está, el asalto al apartamento de los casados para degustar una botella de licor local de no sé cuántos octanos, pero muchos.
En la cumbre del pico del Cobre (2.365 m)


Spisská Sobota, en Poprad
          Martes, 6 de agosto. Jornada de descanso activo. Y tan activo, no sé qué cansa más. Nos recoge Mariano, como de costumbre, y nos lleva a Poprad, donde visitamos uno de los barrios viejos, el llamado Spisská Sobota, que literalmente significa Mercado del Sábado, y ya nos podemos imaginar por qué. Aquí nos encontramos unas anchas calles con viejas casonas que han corrido toda la clase de suerte a lo largo de su historia, de su turbulenta historia, pero lo más significativo, y donde más tiempo pasamos es atendiendo las explicaciones que nos da Ondrej sobre la iglesia de San Jorge, que son detalladas en su interior. Muy próximo a ella, una estatua de la Virgen del Pilar. Bueno, pues entre el santo y la virgen, como en casa.

Sinagoga de Kezmarok
            Nuestra siguiente parada es en Kezmarok, ciudad cuyo nombre deriva del alemán käse, queso para nosotros, y es porque también eran muy populares los mercados de ese producto. Aquí nos encontramos con una joya digna de mención. Es una iglesia luterana, declarada Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco, en 2008. Totalmente construida de madera, tanto el exterior como el interior, aunque bien es cierto las fachadas están remozadas. En la inmensa mayoría de iglesias no permiten fotografiar ni filmar dentro, y en este caso no será por robarles el alma a los santos, porque no hay ni uno. Junto a ella está la basílica de la Santa Cruz, con su torre independiente, a modo de minarete, habiendo albergado a las tres religiones monoteístas a lo largo del tiempo. También una sinagoga no muy lejos de ella. Y cómo no, su castillo, que alberga historias feudales de los orígenes de esta ciudad y de las primeras incursiones a los Tatras por parte de algunos nobles.

Castillo de Spis
            La comida la hacemos en los sótanos de unas antiguas bodegas de vino, lo que hoy es el restaurante Arkada, en Levoca, donde visitamos luego el ayuntamiento y la enorme iglesia de Santiago. Luego al castillo, que queda retirado del pueblo. En una tarde en la que nos arrastramos por el asfalto que no hace el autobús, llegamos a este gran emplazamiento donde se erige esta gran construcción del castillo, que domina toda la vega circundante. Hora y media le metemos a la visita a muchas de sus dependencias, museo, capilla, cuartos de los horrores, en fin. Vuelta a Poprad, a refrescarnos en una galería comercial. Y a casa, donde se ha quedado hoy el GPS, aunque hubiera estado bien saber lo que nos hubiera dicho. Ya lo creo.
Recreación de la cocina, en el castillo de Spis